La inédita foto de chico de Thiago Almada dentro del River Camp :: Olé


La inédita foto de chico de Thiago Almada dentro del River Camp :: Olé

Hay imágenes que no solo capturan un instante congelado en el tiempo, sino que parecen anticipar el destino. A simple vista, se trata de una foto retro, guardada en un folio dentro de un álbum familiar. En ella se ve a un nene de apenas cuatro años, de sonrisa pícara, parado en el césped del predio de Ezeiza -el actual Camp- rodeado por los Juveniles de la Séptima División de River, entre los que estaba su tío. Dos décadas después, esa escena adquirió un sentido premonitorio: aquel pequeño que caminaba entre los adolescentes es Thiago Almada, el flamante refuerzo estrella del club de Núñez y la compra más alta en la historia del fútbol argentino.

Mientras el atacante es sensación en Núñez, Olé tuvo acceso a esta reliquia fotográfica que revela el lazo emocional que une al campeón del mundo con la camiseta banda roja. La historia detrás de la captura tiene como protagonista central a Alejandro Ruiz, su tío materno, quien en aquel entonces integraba la categoría 88 del Millonario y llegó a disputar partidos en Reserva y hacer pretemporada con la Primera.

En la postal se aprecian rostros que luego harían su propio camino en el fútbol profesional. Junto a un pequeño Almada que apenas superaba la altura de las rodillas de los jugadores posaron futbolistas como el arquero: Darío Sand, José San Román, lateral de larga trayectoria en el país y el exterior y Leandro Depetris, quien a los 11 años fue tentado por el Milan.

“Thiago me acompañaba a todos los partidos y hacía de alcanzapelotas”, rememoró con emoción Alejandro al recordar aquellas mañanas de sábado en las que jugaba con su sobrino como su hincha número 1. Una rutina familiar que comenzaba los viernes por la noche, cuando el pequeño Guayo dormía en la casa de su tío para no perderse la combi que salía temprano rumbo a Ezeiza para una jornada a puro fútbol.

En edad de jardín de infantes, Thiago se convirtió en la mascota del plantel. Entraba al vestuario a escuchar las charlas tácticas, se sentaba cerquita del banco de suplentes, ayudaba a juntar las pelotas y regresaba a su casa con camisetas de regalo. Una tradición que comenzó con su abuelo Tula, quien también lo llevaba al Monumental para ver los partidos de Reserva que en viejos tiempos se jugaban en la previa de la Primera.

El destino cerró un círculo perfecto esta semana. Después de casi 15 años sin pisar el anillo del Monumental, Ruiz volvió a caminar por los pasillos del club, esta vez para acompañar a su sobrino a firmar su contrato. “Mi tío jugó en Reserva y por cosas de la vida no pudo llegar. Ahora me toca a mí y mi familia está muy feliz”, expresó Almada, conmovido. Aquel nene que corría en River Camp viste hoy la banda roja cumpliendo el sueño de su vida…

Fuente: www.ole.com.ar

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